Relación entre autoridad en el hogar y delincuencia

 

El actual aumento de todas las formas de delincuencia me lleva a referirme a la relación entre la autoridad en el hogar y delincuencia porque se percibe que es una necesidad para la sociedad revisar este tema que tiene origen en las actitudes de los padres en el hogar frente a sus hijos. Para comprenderlo es necesario enfocarnos especialmente en la influencia de la función de la autoridad en el desarrollo psicológico de los niños que requiere de un equilibrio entre el afecto sano y la educación de los instintos, impulsos, mediante los límites normas y sanciones.

Involucra a todos los adultos o personas que estén formando niños, en cualquier tipo de conformación del grupo familiar y ambiente educativo, para ayudarlos a ser capaces de aceptar con tranquilidad los límites y así aprender a convivir sanamente en la sociedad.


LA AUTORIDAD EN EL HOGAR

 

Es muy importante el ejercicio de la autoridad en el hogar. Es una gran responsabilidad que le corresponde a los padres y cuidadores. Cualquiera que sea el tipo de conformación de una familia, es imprescindible que en ella haya quien tenga claridad sobre lo que es apropiado y conveniente, que pueda discernirlo de lo que no lo es, para estar en la capacidad de enseñarlo a sus hijos, a los niños, mediante la educación hogareña y el ejemplo.

 Para ejercer autoridad se requiere sentir el AMOR, ser capaz de experimentarlo y manifestarlo en la fortaleza, valentía, compromiso, generosidad, afecto, equilibrio, firmeza, congruencia, que hay que tener para ser una buena figura de autoridad. Educar un niño, es ayudarle amorosamente a aceptar los límites que se le imponen a sus instintos, deseos, para que se desarrolle como una buena persona, que tiene respeto por sí mismo, por otros y las normas sociales.

 No importa si usted es una madre soltera, que está sola educando a sus hijos o si usted es un padre que por diferentes circunstancias no tiene en su hogar a la madre de sus hijos y está estresado y ocupado haciendo de papá y mamá al mismo tiempo. Cualquiera que sea su rol dentro de una familia, debe saber ofrecer afecto y al tiempo establecer límites en la formación de los niños. Dar una educación amorosa, equilibrada. Esto mismo aplica para todos los tipos de grupos familiares.

 También es importante considerar que, aunque haya en la familia una persona que es más afectuosa y femenina y alguien más fuerte y masculino, que hacen las veces de madre y padre, los padres o los cuidadores, deben estar de acuerdo en compartir el ejercicio de la autoridad y hacer permanentemente acuerdos acerca de lo que se le permite a un hijo o niño y lo que no. Estos acuerdos se van ajustando a los cambios que se van dando en la vida de las personas.

 Cuando no se dan estos acuerdos y por ejemplo, un padre ejerce la autoridad y mientras tanto el otro sabotea lo que dicho padre imparte como autoridad, pues se malcría a los hijos, les genera confusión, no está claro qué está bien y qué no. Ellos tienden a favorecer y acogerse alrededor del padre que más los complace y pueden desarrollar comportamientos rebeldes ante aquel que muestra autoridad. Estos comportamientos se convierten en patrones que después se generalizan y se proyectan en los ambientes escolar, laboral y social.

 Vemos todo tipo de conductas delincuentes y de afectación a la personalidad. Desde algunas rebeldías y comportamientos irresponsables en niños y adolescentes que luego pasan sin mayor trascendencia, hasta personalidades claramente delincuentes:

  •   Hijos que presentan problemas con el padre que ejerce la autoridad y con sus profesores, que se asocian con otros jóvenes con trastornos de conducta. Adultos que están en conflicto con los jefes o con las normas sociales, líderes sociales y políticos que muestran tendencias psicopáticas, narcisistas, delincuentes, que se observan por ejemplo en la corrupción, en las ideologías y acciones políticas o sociales que asumen.
  •  Desde luego, la delincuencia obedece a varios factores y a la variación entre ellos: personalidad de los padres y su capacidad de respetar la autoridad, siendo este un factor principal. Pero también influyen los valores espirituales que manejan los padres, el propio individuo según su nivel de consciencia y factores sociales positivos o negativos.

 

AUTORIDAD Y AFECTO EN LA DELINCUENCIA 

 

• Un padre agresivo, autoritario es un factor que tiene gran influencia en la personalidad delincuente. Un manejo inconsistente de la autoridad, presente unas veces y otras no. Confusa, a veces en un aspecto otras no.

• Combinados con el autoritarismo intervienen también en la formación de la personalidad delincuente, los problemas de afectividad que presenten los padres o quienes hacen sus veces. La frialdad afectiva, una afectividad pobre, insensible, abandónica. Los malos entendidos entre la pareja.

• También influyen las distorsiones de la personalidad de los padres, como son las actitudes sádicas, o permisivas, complacientes, aduladoras de lo inconveniente, perversas, son todas ellas, el caldo de cultivo de personalidades delincuentes en todas sus formas. Recordemos que los hijos aprenden especialmente por el ejemplo de los padres.

 

COMPORTAMIENTO DELINCUENTE


 Cuando un niño comience a cometer actos delictivos, como irresponsabilidades, robos, agresividad, ausencias escolares, malas amistades. Hará Bulling a otros niños. Mostrará consumo de sustancias psicoactivas, se reirá cuando lo confronten por sus comportamientos porque lo verá divertido. Mentirá, negará lo que hace y se convertirá en un tirano, un dominador de sus padres, familiares, compañeros de colegio, profesores, amigos, o compañeros en cualquier ambiente laboral. Buscará amigos que muestren personalidades parecidas y cómplices que se sometan a su voluntad o que lo ayuden en sus planes. Será un ser dominante y abusivo con sus parejas a quienes utilizará con apariencia de amarlas. Es posible que desarrolle una personalidad narcisista, ególatra y logre volverse un seductor con sus ideas, incluso convertirse en un líder, tener muchos seguidores, gente a quien dominar, someter y utilizar.

 Si ustedes se fijan en las personalidades de muchos líderes políticos en el mundo encontrarán que varios tienden a tener estas características. Con frecuencia entre ellos encontramos personalidades narcisistas, psicopáticas, que logran enredar a los más débiles mentalmente, o ingenuos y crédulos que se dejan engañar con facilidad. Los enredan con sus diatribas e ideología de salvación. Se mostrarán como líderes que todo lo pueden conseguir. Los veremos convirtiéndose ya no en los tiranos de sus padres, sino en los dictadores de turno, que saquean a todos los demás. En el fondo es porque creen que todo se lo merecen y que todo lo pueden.

 Esta es una descripción del camino de muchos delincuentes. Asociadas a estas personalidades están las tendencias a adoptar muchos comportamientos pervertidos y adicciones relacionadas con los excesos instintivos y sensoriales. Sus manifestaciones son diversas. Las expectativas de cambio son mínimas puesto que no experimentan consciencia de sus errores, ni arrepentimiento y deseos de cambio. Normalmente son personas que no buscan tratamiento psicológico y que, si llegan a este, no van a mostrar ningún cambio.

 

LA RESPONSABILIDAD DEL INDIVIDUO


He dado una importancia relevante en este escrito al papel de los padres, pero también hay que considerar las tendencias propias de cada ser que nace. Cada persona, tiene responsabilidad sobre las decisiones que toma. A pesar de las tendencias de personalidad heredadas, o aprendidas en el hogar o en la escuela, cada ser goza del libre albedrío como instrumento para desarrollar el propio nivel de consciencia de su Ser espiritual. Y esto se confirma porque en las familias con tendencias delictivas, no todos los hijos eligen imitar a sus padres. Algunos, a pesar de criarse en las calles, eligen no robar, ni entrar en consumo de drogas o pertenecer a grupos delincuenciales.


INFLUENCIAS SOCIALES

 

Si la pobreza tuviese relación directa con la conducta delictiva, no habría sociedades muy pobres, en donde las tasas de robos prácticamente no existen. Entonces, son mitos y creencias que se validan en entornos sociales sin ser ciertas.

Desde luego que en muchas culturas se establecen patrones sociales en determinados grupos sociales, especialmente en los más pobres, que estimulan la idea de que si hay pobreza, necesariamente hay delincuencia. Pero en verdad, este no es un factor determinante para convertirse en delincuente. Incluso en los medios de comunicación he escuchado a periodistas justificando comportamientos contra la autoridad o las normas sociales, cuando los cometen poblaciones vulnerables. 


ACTUAR A TIEMPO

 

En conclusión, es mejor prevenir que tener que lamentar: Los padres pueden actuar a tiempo, corregir sus errores mientras los hijos están pequeños, aún cuando estén adolescentes. Es posible para los padres ayudarlos, haciendo ellos mismos sus propios cambios para que ese ambiente familiar les ofrezca mejores condiciones de crianza, unos modelos más adecuados y saludables.

Espero haber sido lo suficientemente clara y explícita para darles a entender cuál es el origen de la delincuencia y cómo se favorece su desarrollo desde el hogar. Que esto les sirva a los queridos lectores para revisarse y saber si tienen que hacer cambios en sus actitudes con los hijos para saber transmitir un sentido de la autoridad equilibrado que enseñe a los hijos a vivir en sana convivencia social.

Si quiere consultar, puede comunicarse al WhatsApp 3228443359 y agendar su cita.